DÍA 19 | Cuando lo aceptable me vuelve inaceptable Destacado

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Preserva también a tu siervo de las soberbias; que no se enseñoreen de mí; entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión. (Salmos 19:13, RV60)

 MEDITACIÓN

Por lo regular nos preocupamos cuando hay un pecado notorio o escandaloso en nosotros y esto nos hace buscar el arrepentimiento para vivir en santidad, lograrlo es una gran satisfacción, disciplinarnos y tener un nuevo estilo de vida es glorioso.

El salmista creía que ser íntegro iba más allá de no pecar, para él también implicaba mantener su humildad; a eso le llama integridad. ¿Habrá algún problema en vayan bien todas las áreas de nuestra vida (salud, finanzas, relaciones interpersonales, trabajo, logros, vida espiritual)? En realidad ninguno, el problema somos nosotros cuando nos damos cuenta de que vamos tan bien y de que hacemos las cosas tan correctamente que sin darnos cuenta la soberbia se empieza a filtrar en nuestro corazón de manera imperceptible y peligrosa.

La única forma de preservar nuestro corazón libre de soberbia es meditar la Palabra de Dios y humillarnos delante de Él en todo momento recordando Su grandeza y sabiendo que no somos mejores que otros sólo porque no hacemos lo que es socialmente inaceptable. Debemos recordar que lo que nos hace aceptables ante Él es Su gracia y Su perdón. Mantener una vida equilibrada y humilde será muy difícil si dejamos de lado la Palabra y empezamos a depender de nuestras fuerzas. La integridad se mantiene sólo con humildad y es a través de la meditación de la Escritura que recordamos nuestra necesidad de gracia y perdón.

ORACION

Señor, que mi vida no sea enseñoreada por el orgullo de vivir en “santidad” en mis fuerzas y olvide que soy dependiente de Tu Palabra, de Tu gracia y de Tu perdón. 

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