DÍA 18 | La Palabra de Dios me descubre y me libera Destacado

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¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. (Salmos 19:12, RV60)

MEDITACIÓN

Si somos personas humildes nos gustará que alguien nos describa nuestros errores o que nos diga en qué fallamos para luchar por cambiar. Es muy bueno buscar la voz de alguien que nos señale lo que hemos hecho mal, pero hay algo mejor que la simple observación humana, esto es la Palabra de Dios. Al meditarla, la Escritura exhibe ante nosotros la raíz verdadera de los problemas que enfrentamos y no sólo el problema en sí; cuando meditamos en ella vemos con claridad nuestras fallas y errores, mas no nos dejará nunca solamente señalando nuestro pecado, sino que nos ayudará a corregir todo lo que es incorrecto y a vencerlo. No esperemos a que nuestro pecado sea exhibido por alguien, ¡podemos ir a Aquél que nos creó y que nos quiere ayudar a vencer aquello que por temor hemos ocultado! La única forma de vencer lo oculto es exponernos completamente ante Jesús confiando en que Él conoce nuestro corazón y sabe lo que necesitamos.

OREMOS

Señor, ayúdame a confiar en que Tú tienes lo necesario en tu Palabra para llevarme a vencer aun en aquellas áreas que escapan a mi capacidad, a mi fuerza y voluntad.

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